El árbol de la vida está presente en multitud de culturas y sus significados varían. A nosotros nos gusta el celta, en la que nos presentan el árbol de la vida como un puente entre el cielo y la tierra, un bucle infinito que representa la eternidad.
En lo que sí coinciden todas estas culturas, es en el poder de talismán que le dan a este símbolo, siempre que se reciba en forma de regalo.
En esta caja de madera, nosotros hemos querido darle un protagonismo especial al árbol de la vida. Sobre la tapa pirograbamos a mano el árbol, no sólo el contorno, sino también el fondo interior, para conseguir un mayor contraste.
Para hacer que resalte aún mas si cabe nuestro árbol, pintamos sus hojas en un color verde tropical y sobre ellas aplicamos un barniz cerámico.
Para el resto de la caja, solo una cenefa pirograbada que la rodea, por todas sus caras, sin llegar a los extremos.
Como siempre, debemos proteger el trabajo. Finalizamos aplicando barniz mate en este caso, para no perder el brillo de las hojas del árbol de la vida.
El interior lo dejamos a tu imaginación. Tal vez terciopelo verde, o pintar todo el interior en ese mismo verde tropical, una tendencia que está muy de moda. O dejarlo en la propia madera, pero poniendo alguna cita o detalle pirograbado en la tapa por el interior.
Lo único importante, es hacer de cada trabajo, un detalle único y original 😉